martes, 2 de febrero de 2010

Sobre la jubilacion...

Se oye estos días la intención del gobierno de prolongar la edad de jubilación hasta los 67 años. Está claro que cualquiera puede encontrar argumentos para situarse a favor ó en contra y, lógicamente, verá con más peso aquellos que más convengan a sus intereses; pero esa no debe ser la postura.
Hace poco estuve en una reunión en la que salió el tema al ser de actualidad (últimamente en ese circulo sale siempre cualquier asunto que tenga relación con alguno de los problemas actuales para criticar las acciones que emprende el gobierno, sean ó no positivas, alienándose con los que tienen el NO, por sistema, como bandera de salvación de la Patria... ese camino me recuerda fantasmas pasados).
Es muy fácil caer en la demagogia y echar la culpa de nuestros males a los foráneos: que si estamos trabajando para dar de comer a unos vagos que se llevan nuestro sudor; que si estamos costeando la sanidad de unos indeseables que han venido a beneficiarse de nuestro sistema; que si debería desaparecer la Seguridad Social y cada uno costearse su enfermedad y su jubilación; que si encima debemos trabajar 2 años más para poder mantener a esta panda de parados que no quieren trabajar... He oído frases un poco fuertes. Algunas traté de rebatirlas, pero enseguida opté por ausentarme de la conversación (cambié de estancia a otra en la que no hacía falta discutir: programa deportivo en TV) y posponer mis argumentos para dejarlos aquí, no para que nadie me los pueda rebatir, ya que podéis dejar los comentarios pertinentes que queráis, sino porque no merece la pena perder el tiempo con quien no ve ni oye al tener ojos y oídos cerrados por el odio y la intolerancia, con quien cree que levantando más la voz, sus ideas y argumentos adquieren, por arte de birlibirloque, la legitimidad que no le conceden el sentido común ni las lineas de actuación de los organismos sociales competentes (por tanto hipocresía supina al defender criterios de "buen samaritano" y luego cerrar la puerta a quien lo necesita).
Sin mucho esfuerzo seguro que podemos encontrar suficientes razones para sumarnos a uno u otro lado de la polémica, razones sin duda lo suficientemente particulares como para ser incontables. En mi caso concreto, ya estoy bastante jodido con las condiciones actuales: 35 años mínimo cotizados (ya casi los tengo) para 100% de jubilación y la media de los últimos 15 años para calcular la cuantía (si acabo de quedar en paro no creo que, aunque encuentre trabajo pronto de igual característica al anterior, llegue a tener el mismo sueldo ni por asomo), pues son los que me quedan. Entonces esta media que pueda alcanzar será mucho más baja que los pasados años...

Por todo esto, lo importante para mí, ahora, no es si me jubilaré a los 65 ó los 67, sino si estaré trabajando para entonces (por cierto, la misma preocupación que debían tener los contertulios de antes, por edad, aunque ellos si trabajan actualmente).
Otro día hablaré de la inmigración





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