martes, 26 de enero de 2010

¿Hemos avanzado?


Así, en grande, para que se vea sin problemas.
Esta foto la saqué el verano pasado en Vera (Almería), el 21 de Julio de 2009 hacia el mediodia cuando volvíamos de la playa a comer al hotel: nos paramos en un local que tenía buena pinta en una zona de chalets para ojear y volver luego por la noche (sitio fantástico, por cierto). Cuando estábamos a punto de terminar la cervezita llegó una pareja de guardias civiles a tomarla igualmente y se quedaron dentro cuando nos fuimos.
Cuál sería mi sorpresa cuando reparo en el lugar elegido por los señores guardias para aparcar el coche oficial: ZONA RESERVADA A MINUSVALIDOS, exactamente enfrente a la entrada del garito, y os aseguro que había más lugares libres alrededor, véase como ejemplo detrás del propio coche verdiblanco.

El asunto me inspira varias preguntas:
¿Estamos todavía en algunas zonas de España bajo el abuso fáctico e impune de los "civiles"?
¿Tienen permiso estos señores para pasarse por el arco del triunfo las normas que rigen para todos los ciudadanos, sobre todo cuando no están en acto de servicio con emergencia?
¿Pueden, igualmente, usando su uniforme, dejar sin sitio cómodo de aparcar y reservado a personas que lo puedan necesitar cuando ellos, manifiestamente NO lo necesitan?
¿Se han considerado estos guardias dentro del grupo de minusvalidos? serían claramente integrantes por alguna deficiencia neuronal, imagino.

No lo considero una simple anécdota. Creo que se han pasado. Y lo peor, sin ceñirme únicamente al sector de las FFAA, es que me dejan dudas las actuaciones de nuestros regidores que no asomen a la luz pública, las cosas que no vemos de los que hemos elegido para que nos administren ó de los que hemos contratado para que nos defiendan... ¡qué triste!

Por cierto, a ellos ¿quién los denuncia?

lunes, 18 de enero de 2010

El fin de una etapa

Empiezo por el final, tal como ahora se confeccionan los "curriculums vitae", aunque eso no significa que no narre nada de lo anterior, pués ya iré recorriendo la historia; eso sí, no prometo ser completamente fiel a la cronología.
La semana del 7 al 11 de Diciembre pasado estaba de vacaciones: habíamos decidido pedir esos días para, además de cerrar el cupo anual que teníamos en nuestras respectivas empresas, tratar de avanzar en alguno de los innumerables tajos que aún tengo abiertos ó pendientes tras la reforma de la casa. Una vez más, ilusiones de adolescente, no hizimos practicamente nada de lo planeado.
Claro que no significa que el tiempo quedase totalmente perdido ya que aprovechamos para anticipar las compras y quehaceres típicos de preparativos propios de las Navidades que se avecinaban. En ese sentido, "misión cumplida", conseguimos casi terminar con los compromisos que se podían adelantar.

Pero no era eso lo que quería contar...

Como en ocasiones anteriores, cuando estaba de vacaciones ó iba terminando la semana sin saber a qué destino tenía que incorporarme el lunes siguiente, solía llamar a mi jefe directo, Leandro Martinez, Coordinador del equipo de Puesta en Marcha de nuevas instalaciones de Johnson Controls Refrigeration, para que me proporcionase ese destino. En esta ocasión, debido a la fecha y a que había recibido unos días antes un sms de la administración de Refrigeration en Madrid indicando que ya se podía recoger la lotería y la cesta, decidí no hacer la llamada previa del viernes e ir directamente a la Delegación de Madrid, recoger mis cosas, saludar a mis antiguos compañeros, enterarme de la fecha de la fiesta de navidad de Johnson en Madrid (por cierto, había sido ya celebrada el anterior viernes 4 de Diciembre y nadie me había dicho nada, por lo que no pude asistir, mecachis).
Cuando iba hacia la oficina, un poco tarde, por cierto, ya que había amanecido nevando (ya sabemos cómo se pone el trafico en Madrid cuando llueve ó nieva ó niebla ó fútbol ó manifestación ó..., que me desvío), llamé a Leandro a la 8.15 aprox.contándole mi plan y me emplazó a una llamada suya posterior al cabo de unos minutos, ya que aún no había llegado a la oficina el responsable de los Project Managers y desconocía dónde podía enviarme.
Al terminar mis gestiones, ante el silencio de mi jefe, decido bajarme al coche y llamarle desde allí ya en marcha pues lo tenía en zona verde y ya había pasado el tiempo para el que había pagado. Su respuesta fué una serie de frias preguntas: "¿estás aún en la Delegación? ¿no ha hablado nadie contigo?... te llamo en diez minutos". Me quedé un poco sorprendido por la tardanza en la decisión para mi siguiente trabajo (eran mas de las 10), pero decidí buscar otro lugar donde aparcar a esperar que no fuese zona verde, pero cercano al no saber aún la dirección final a tomar.
Apenas 5 minutos después, en lugar de llamarme Leandro, recibo otra llamada distinta de una empleada de RR.HH. de Jonhson en Barcelona indicándome que la Directora nacional de RR.HH. me esperaba en su despacho de la Central en Madrid, que fuese a verla... procedimiento de cese en la empresa, despido, carta, liquidación, "lo sentimos mucho", "nos ha sido imposible mantener tu puesto de trabajo ni tu recolocación en otro posible puesto en la compañía",... etc.
No voy a transcribir toda la entrevista, no es necesario pués no es el motivo de este escrito (por cierto, resulta irrisorio que sea tan difícil recolocar a una persona en un puesto de trabajo para una empresa con cerca de 300.000 empleados en el mundo), aunque sí recordarle a la citada Directora de RR.HH. que sigo esperando aún su prometida Carta de Recomendación que me iba a enviar via e-mail al día siguiente de mi despido y ya ha pasado más de un mes.
El verdadero motivo de estas lineas es reflexionar sobre la figura de mi jefe directo, Leandro Martinez. No le conocía desde mucho tiempo atrás: pasé a formar parte de su equipo en Octubre de 2008 y, en todo este tiempo, apenas nos hemos visto personalmente unas pocas veces, aunque sí hemos hablado por telefono a menudo. A pesar de esta, en principio, falta de amistad, aunque sólo fuese por la relación laboral que teníamos, creo que me debería haber llamado personalmente; no para enviarme él a la cita del cese, sino una llamada posterior que, aunque fuese de manera aparente, me indicase que lo sentía, que no era asunto suyo, que era una imposición de arriba (ya sabíamos todos lo mal que iban las cosas, que no entran obras nuevas y, si no hay nada que poner en marcha, sobrabamos muchos y yo sabía que podría ser uno de los primeros...), cualquier cosa, pero dar la cara ante mí, interesarse por mi situación... esas cosas que se suelen decir a veces aunque no se sientan en realidad.
Él decidió esconderse. Desconozco sus razones, pero ¡qué pobreza de espiritu! ¡qué falta de personalidad! Sé que tenía totalmente prohibido anticiparme nada de los planes de mi cese, pero nadie le impedía ponerse en contacto conmigo posteriormente.
Si algún dia vuelvo a verle, le diré, simplemente, que espero para mí, en caso de encontrarme en una situación similar, no hacer lo mismo que él y enfrentarme a la situación sin cobardía y con la suficiente sutilidad para que, a pesar de lo amargo de la situación, no se rompa una relación tan fríamente. Salud

Curiosas las lineas del Destino...

viernes, 15 de enero de 2010

este atleti...

Tras días, meses, de infortunio y patadas al aire pretendiendo hacer las jugadas que ellos no terminaban, los goles que no subían, al fin un rato apacible (aunque con la dosis habitual de rojisufrimiento) con final feliz. Y no menospreciéis el mérito remarcando que el rival es un equipo de segunda: la empresa no era fácil y, por el contrario, he visto cosas bonitas, ganas de hacerlas y, lo que es mejor, habilidad para conseguirlas.

¿Habrá, por fin, encontrado el camino el "Indiam Team"? Tal vez Manitú nos oyó y se ha dignado tocar con su aliento las rayas de los colchones; ya era hora, en cualquier caso.

No quisiera ser gafe, pero ¿no es ahora cuando viene eso de que, pensando que ya lo tienen todo conseguido, se relajan y las tortas les llueven por los cuatro puntos cardinales? Espero que no, que la lección haya sido lo suficientemente bien explicada por el chache Quique y perfectamente comprendida por The Calderon's boys. Claro que, normalmente pensamos eso después de cada buen partido y luego llegan a un punto en que "la cagan", como pasó ayer en algunos sustos, incluido, claro está, la cantada de la defensa en el gol del Recre.

En fin, a disfrutar con la esperanza de que no sea un espejismo y esta racha no haya hecho más que empezar.


¡FORZA ATLETI!

viernes, 1 de enero de 2010

Bienvenidos

Hoy comienza un nuevo año.

Hoy comienzo a dejar notas sobre mis cosas: las que me ocurren, las que pienso, las que opino...

Y no se trata de dejar patente mi notoriedad (no pecaré de ello, y no hay falsa modestia) sino, más bien, aclarar y agrupar las ideas que me van golpeando dentro del craneo, se me estará llenando.
Llevo algún tiempo pensando en hacerlo pero, hasta ahora, no me había decidido, no sé si por falta de tiempo ó por temor a compartir mis pensamientos. Por eso, ahora que me he quedado sin trabajo, aprovecharé para, además de buscarme uno nuevo, llevar en lo posible al día esta página.
Precisamente ha sido durante mi anterior trabajo, debido a las innumerables horas que pasaba sólo y la gran cantidad de kilometros que hacía conduciendo sin compañía, cuando he ido dando forma a la idea de escribir mis ocurrencias, porque notaba que todas las cosas en las que pensaba (posibles soluciones a asuntos con la familia -que ya conoceréis-, formas de desenvolverme en el trabajo -que ya no lo tengo pero lo citaré también, será interesante-) se me iban olvidando a medida que pasaba el tiempo y el cuentakilometros aumentaba su valor.
Algunas de esas ideas quizás no las recupere, pero otras tal vez vayan apareciendo por aquí; lo más seguro es que no lo hagan de forma cronológica, pués aparecerán según vuelvan a salirme al paso. No prometo nada, pero sí me comprometo conmigo mismo para interpretar, para clarificar mis cosas y no dejar que se me pierdan.
Estaremos por aquí